Historia

Dr. Allen Devilbiss

Nuestros inicios

En 1888, el Dr. Allen DeVilbiss era un médico rural que atendía a las comunidades agrícolas situadas alrededor de la ciudad de Toledo (Ohio, Estados Unidos). En aquella época, el remedio más habitual para las infecciones de garganta era limpiar la garganta del paciente con vaselina o grasa de oca, un tratamiento no muy agradable aunque muy efectivo.

El Dr. DeVilbiss empezó a plantearse desarrollar un método más adecuado para recubrir la garganta infectada de sus pacientes y, en su pequeño taller, ensambló una bola de goma hueca, un tarro metálico y un pequeño tubo. Al apretar la bola, este dispositivo casero bombeaba un chorro de medicamento. El Dr. DeVilbiss rellenó el tarro metálico con vaselina y lo calentó con la llama de una vela hasta convertir la vaselina en un líquido pulverizable. A continuación, añadió un pico ajustable al tubo para regular el patrón de pulverización. Este pico era lo suficientemente específico como para que el Dr. DeVilbiss solicitase una patente y ésta le fuese concedida.

A medida que la existencia de estos atomizadores se fue difundiendo entre los médicos, la pequeña empresa fue creciendo hasta desbordar la capacidad del taller casero del doctor. En 1890, la DeVilbiss Company abrió su primera fábrica en Toledo con el objetivo de abastecer el creciente mercado de atomizadores médicos que ella misma había creado.

En 1905, Tom DeVilbiss, el hijo del Dr. DeVilbiss, se unió a la empresa y empezó a investigar otras posibles aplicaciones de los atomizadores, hasta darse cuenta de que estos dispositivos médicos son ideales para pulverizar perfume de mujer. Pese a las protestas de su padre que lo consideraba una frivolidad, Tom adaptó el invento paterno para este nuevo uso. Inicialmente, los atomizadores de perfume se atornillaban a saleros, pero la empresa empezó a producir atomizadores con sus propias botellas, algunas de las cuales eran tremendamente bellas y estaban hechas de cristal, níquel o incluso oro y plata. Los ejemplares que se han conservado se han convertido en objeto de coleccionismo.

En 1907, Tom DeVilbiss empezó a experimentar con una aplicación industrial del atomizador de pico ajustable, proceso en el que él y su equipo inventaron la primera pistola pulverizadora de pintura a base de aire comprimido. La tecnología de la pistola encontró una gran variedad de aplicaciones en el mercado industrial, que se estaba expandiendo rápidamente y requería acabados de alta calidad para automóviles, electrodomésticos y muebles. Gracias al uso del nuevo equipo DeVilbiss, los acabados se podían aplicar de manera más eficiente y con mayor consistencia.

ITW entra en acción

En 1990, la DeVilbiss Company pasó a formar parte de la empresa Illinois Tool Works (Glenview, Chicago), una adquisición que aceleró el desarrollo de la marca DeVilbiss. Hoy en día, la empresa sigue siendo líder en todos los segmentos del mercado de la pintura y el acabado.

pistolas de pintura DeVilbissActualmente, las pistolas pulverizadoras de DeVilbiss se utilizan para realizar los acabados de productos de madera, plástico, metal y vidrio en todo el mundo, y entre los mercados de la empresa figuran industrias como las de acabado y reacabado de automoción, muebles, electrodomésticos, marítima, transportes y aeroespacial. Dondequiera que se requieran capas que ofrezcan un buen rendimiento o aspecto, DeVilbiss puede ofrecer un sistema de aplicación de alta calidad. Los sistemas DeVilbiss poseen una gran variedad de aplicaciones, desde líneas de producción de alta capacidad hasta ajetreados centros de reparación de accidentes.

Los acabados modernos exigen mucho más que calidad y eficiencia en la producción, y la pulverización debe realizarse de conformidad con estándares medioambientales sumamente estrictos. DeVilbiss también marca el camino respecto a estas tecnologías compatibles con el medio ambiente y proporciona sistemas de aplicación de nuevas pinturas a base de agua y acabados de alto contenido en sólidos. DeVilbiss también marca la pauta en lo relativo al servicio al cliente, puesto que suministra la tecnología de aplicación más avanzada a través del equipo global de técnicos de servicio de la empresa.

En la industria de reacabado para automóviles, DeVilbiss es conocida como fabricante de pistolas de gran rendimiento y máxima calidad aprobadas por los principales fabricantes de pinturas del mundo. Los modelos JGA, GFG, GTi y ahora GTi Pro han contribuido al desarrollo de la reputación de DeVilbiss como líder en la aplicación de materiales de reacabado a base de disolventes o de agua. Además, la gama exhaustiva de productos de protección respiratoria, filtración de aire, secado de aire y accesorios hace que DeVilbiss sea el principal suministrador de productos de reacabado para pintores profesionales.

La experiencia en gestión global, acceso a los mercados y potencia financiera de ITW colocan a la marca DeVilbiss en una posición ideal para seguir proporcionando equipos y sistemas contemporáneos para productos de recubrimiento en todo el mundo. El pionero de los atractivos acabados de los muebles modernos, los automóviles y los electrodomésticos fue un médico rural que, hace 100 años, inventó un tratamiento más adecuado para las infecciones de garganta.